ENTREVISTA
AL DIRECTOR DE UNA ONG
Me había comunicado con él presidente
de una organización, acordamos la entrevista el jueves a las cuatro de la
tarde. El reportaje que estaba haciendo acerca de la irresponsabilidad del
peatón estaba inconcluso, la conversación con el director de la ONG me daría
más luces para terminar mi reportaje.
Un
día antes de la entrevista mis compañeras de la universidad me dijeron
que no podía faltar al seminario organizado por otros estudiantes de
nuestra aula, el simposio era a las dos
de la tarde, obviamente se cruzaba con la entrevista. Lo primero que pensé fue
ir más temprano a la oficina del Director de la ONG, que trabaja en el rubro de
transporte, realiza campañas y promueve
propuestas acertadas en referencia al caos vehicular en las calles generadas
por el conductor y el peatón.
El jueves fui en la mañana, el edificio era de once pisos, y obviamente fui por el
ascensor, este me dio un susto pues no me gusta estar en ambientes cerrados, y
los botones de los pisos estaban mal, presione un botón que hizo que se
detuviera el ascensor, luego volvió a funcionar y me dejo en el piso número
diez, la oficina era en el piso once. No se si me fije bien o no, pero al subir
en el ascensor no vi el botón de piso número once, fui por las escaleras al
último piso.
En la oficina me atendió la secretaria
quien fue muy amable. Como no había
llegado a la hora pactada, tuve que esperar, un poco más de 20 minutos. Durante
el tiempo de espera estuve leyendo una
revista de la organización, que la secretaria me facilitó, encontré muy buenas
entrevistas a especialistas del tema de transporte urbano.
El presidente me atendió gentilmente,
su cabello en su mayoría blanco, su
mirada cansada, con un terno negro, corbata plateada, un prendedor dorado y
unos lentes. Le formule una pregunta y él respondía mucho más de lo que yo
preguntaba, era muy claro y rápido al hablar.
Lo extraño que tenía era que nunca me miro a los ojos durante la
entrevista. Cerraba los ojos se sobaba el rostro, estaba claramente
cansado, sentí ser impertinente por la
hora en que llegue, era en la hora del almuerzo.
La entrevista duró treinta minutos, fue
de mucho provecho la información que me brindo el director del a ONG. Me
despedí de él y me aconsejó algo muy bueno, que estudiara mucho y que destacara
porque en el Periodismo hay mucha competencia.
Al retirarme de la oficina el
presidente fue muy amable y me obsequio un folleto donde encontraba normas a
los peatones. Esta información me sirvió mucho para hacer mi reportaje.
Fuera del edificio salí con una
satisfacción, no de haber hecho las cosas muy bien, porque sé que me falta
aprender mucho, pero feliz porque reafirme que el ser periodista no es el que
sabe todo, sino el que aprende de todo, ese día aprendí mucho escuchando al
presidente de la ONG obviamente acerca del tema de transporte. Sentí una dicha
muy grande al haber investigado conscientemente para mi reportaje y conocer más
acerca del tema.
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